¿Qué necesito para abrir una cuenta en dólares? Fue mi inocente pregunta en la agencia del BCR Mall San Pedro el día 1. Claro está, eso fue luego de unos 20 minutos de esperar a ser atendido en la “plataforma de servicios”. El sistema electrónico de fichas estaba fuera de servicio y las fichas al estilo ferretería Brenes se habían acabado. Así que los clientes estábamos ahí esperando a que el guarda no perdiera el orden en que fuimos entrando… ¡Las facilidades del siglo XXI!
1) Cédula de identidad, 2) Orden patronal y 3) Recibo de servicios públicos (con toda una serie de complicaciones en caso de que uno viva en casa alquilada). Eran los tres puntos específicos que enumeraba el papelito que me dio el guarda luego de que el “ejecutivo” me refiriera a él para que evacuara mi duda.
“Mire pero yo soy cliente desde hace 6 años, acá me depositan el salario cada 2 semanas”, le indiqué al ejecutivo. “No importa, los requisitos son los mismo”, me respondió…
El día 2 copié mi cédula, mi orden patronal e imprimí el último recibo de celular que me mandó el ICE. Como la patita que va al mercado a hacer las compras del mandado, me fui con todo listo a abrir mi cuenta. El sistema electrónico de colas seguía malo, pero al menos si habían fichas en la maquinita anaranjada. La espera se hizo más larga, unos 25 minutos. Tedioso considerando que ni siquiera lo dejan a uno leer el libro electrónico del celular para matar el rato. Me jaló el aire el guarda y era caso perdido indicarle que solo leía un libro.
Finalmente mi turno. “Hay muchacho, ¿este recibo lo imprimió usted?” fue la pregunta que me lanzó la ejecutiva. “Si, es el que el ICE me mandan al email cada mes”, le respondí. “Esto no le sirve para abrir la cuenta”, “¿por qué?”, “porque no es oficial, no tiene ni un sello”. Luego de insistir por un rato y hacer ver a la muchacha que no tenía sentido el no permitir ese tipo de recibos, decidió aceptarlo. Eso hasta que se dio cuenta que el tal recibo no tenía mi dirección física… Ese si fue un obstáculo insalvable. Por más que le mostré que en el papelito que el guarda le da a todos los clientes no dice, por ningún lado, que el recibo debe tener la dirección, fue imposible que me lo aceptara. Al final, me indicó que al frente de la agencia bancaria está una agencia Kölbi y que ahí me podían dar el recibo que ocupaba. “Ok, ¿pero tengo que hacer la fila otra vez?”, “Si”…
Día 3. Resignado, paso primero a la agencia del ICE y pido una copia de recibo. El representante de información me pregunta “¿Para qué la ocupa?”, le respondo que es para abrir una cuenta en dólares en la agencia BCR del frente. Así que me imprimió, en un papel bond, algo que indicaba mi nombre, mi dirección física y ni número de celular… no había montos, cargos o nada que se le parezca. En dos platos no era ningún recibo. Pero bueno, tenía un sellito en tinta negra que le puso el funcionario del ICE, mismo que me indicó “ahí tiene macho, con eso le abren la cuenta”
Con ese papelito, y luego de otros 15 minutos de espera, efectivamente no tuve problemas para abrir la cuenta.
Dentro de lo tragicómico de toda la historia. Lo que más me llama la atención es que ahora sea el ICE el certificador autorizado de la dirección física de la gente, aún cuando esta certificación asocie una dirección física con un número de teléfono móvil, ¿irónico o estúpido? Cosas que pasan cuando a los trabajadores les amputan la iniciativa de pensar por si mismos